Una advertencia antes de empezar: no hay una empresa hispana en este expediente
Esta edición está escrita para lectores de España y Latinoamérica, y por eso conviene decir algo de entrada: el material verificado que tenemos no menciona ninguna empresa española ni latinoamericana, ni cifras de mercados hispanos. No vamos a inventar ese vínculo. Lo que sí hay es una historia global que llega a cualquier cartera con fondos indexados a EE. UU.: el mercado paga por las historias de adopción de inteligencia artificial y desconfía de los sectores ligados al gasto público tradicional. Este análisis es nuestro. Los datos de abajo son de terceros y cada uno lleva su cita.
Palantir: el optimismo de los analistas convive con una caída reciente
Palantir (PLTR) cayó más de un 7 % el viernes 16 de octubre y cerró en 186,03 dólares, 14,47 dólares menos que el día anterior. Era su quinta sesión seguida a la baja, y llegaba desde un máximo de 52 semanas de 212,94 dólares, marcado a comienzos de esa misma semana.1 La caída ocurrió en una jornada de ventas generalizadas en tecnología, según la misma crónica.1
Pese a ello, los analistas citados siguen del lado optimista. Ryan Canady subió la recomendación de Palantir a «Comprar». Su razonamiento es que las aplicaciones de IA que construyen los propios clientes pueden complementar las plataformas de Palantir en lugar de sustituirlas.1 Bernard Zambonin se mantiene constructivo. Señala la expansión de clientes y la retención neta de dólares (cuánto gasto adicional mantienen o aumentan los clientes que ya tiene) como el centro de la tesis alcista. Reconoce también que la valoración actual, elevada respecto a lo que se espera ganar, obliga a que la empresa siga ejecutando bien.1 Nuestro expediente menciona además una mejora de recomendación de Goldman Sachs sobre Palantir, pero no incluye su texto ni su precio objetivo, así que no podemos detallarla.
Conviene leer esto con la vara de fiabilidad correcta. Medimos que, entre las afirmaciones comprobadas de la fuente de esa crónica (NewsEOD), el 57 % de 881 resistió la verificación.1 Es un resultado medio, no un sello de garantía. Por eso tratamos las recomendaciones como lo que son: opiniones atribuidas a una persona con nombre, no hechos.
Las alianzas de octubre: dónde busca Palantir crecer
El otro pilar de la historia son los anuncios de octubre. El 14 de octubre, Customers Bank comunicó una colaboración con Palantir para desarrollar un modelo de banca orientado a la IA. Sus propias advertencias sobre el futuro señalan riesgos de implementación, dudas sobre la fiabilidad y la necesidad de flexibilidad contractual.2 Ese mismo día, Surf Air Mobility anunció su quinto acuerdo comercial de OperatorOS, un programa impulsado por Palantir. Surf Air recibe un porcentaje de los ingresos de los viajes gestionados con la plataforma.3
Para un lector hispano, quizá el anuncio más interesante es el del 13 de octubre. Ondas y Palantir presentaron Regna AI, una empresa privada independiente cuyo fin es ayudar a gobiernos, empresas e instituciones a desarrollar y desplegar modelos de IA en entornos soberanos, es decir, bajo control del propio país o de la propia organización. Se espera que Palantir aporte la infraestructura de entrenamiento de modelos y la ingeniería.4 El expediente no nombra ningún cliente ni país concreto. Que los gobiernos de habla hispana vayan a ser compradores de este tipo de producto es una hipótesis razonable, pero ningún dato verificado la respalda hoy.
La defensa tradicional, en el otro lado de la balanza
Mientras tanto, J.P. Morgan describe un panorama difícil para el sector aeroespacial y de defensa. En un informe del 8 de octubre, Seth M. Seifman, su analista principal del sector, afirmó que la mayoría de las compañías debería presentar resultados trimestrales sólidos y expresar confianza en la demanda de fondo. Añadió que unos buenos resultados quizá no basten para revertir la debilidad reciente de las acciones del sector.5 La crónica atribuye ese pesimismo a tres factores: el menor crecimiento del tráfico aéreo, la incertidumbre sobre el gasto militar de EE. UU. y los cuellos de botella persistentes en las cadenas de suministro.5
El caso más visible es Leidos, rebajada por J.P. Morgan. Según Seifman, su valoración relativamente baja no basta para justificar una recomendación de sobreponderar cuando otras acciones del sector también ofrecen un potencial de rentabilidad sustancial.5 Seifman también espera que Howmet suba sus estimaciones de beneficios para 2026 y que su dirección siga confiada en el crecimiento de la aeronáutica y de las turbinas de gas industriales.5 Es decir, no se trata de un sector en crisis generalizada, sino de uno donde la selección importa. El expediente menciona también dudas sobre el flujo de caja de Boeing en 2027, pero no aporta cifras ni texto verificable sobre ello, y por eso no lo desarrollamos.
Un detalle del grafo de entidades añade contexto: BigBear.ai Holdings compite con Leidos.6 Es un recordatorio de que, también dentro del terreno de los contratistas públicos, hay empresas de IA que disputan el espacio a los nombres clásicos.
El riesgo político tiene fecha: 3 de noviembre
El 3 de noviembre hay elecciones legislativas de mitad de mandato en EE. UU. Pueden cambiar el control del Congreso y frenar el crecimiento del gasto militar. Parte de la incertidumbre podría disiparse ese día, según nuestro registro de eventos.7 Para quien tenga fondos con mucha defensa estadounidense, esa es la fecha que explica por qué el sector está a la defensiva y por qué las negociaciones presupuestarias del año fiscal 2027 pesan en el ánimo de los inversores. Ninguna de esas dos cosas está resuelta todavía.
Cuando se paga caro por la historia de IA
El otro extremo de la balanza son los nombres especulativos ligados a la IA, que muestran cuánto está dispuesto a pagar el mercado por la narrativa. Melissa Tucker, citada por NewsEOD, describe a D-Wave Quantum (QBTS) cotizando a 171 veces sus ventas, con unos ingresos previstos para 2026 cercanos a 35 millones de dólares. Su estimación de valor razonable es de 9,50 dólares por acción. Eso implicaría una caída de alrededor del 40 % frente a los niveles de entonces. Tucker cita una hoja de ruta tecnológica retrasada y la dependencia de D-Wave de un proveedor, SkyWater, cuya adquisición por parte de IonQ está pendiente.8 Es la lectura bajista. Marc Gerstein defiende lo contrario: que su enfoque doble, que combina computación cuántica por recocido y por puertas, es una ventaja competitiva frente a quienes usan un solo método.8 El 28 de julio la acción cayó cerca de un 10 % hasta 17,64 dólares, tras subir un 20 % la sesión anterior, y acumulaba una baja del 25 % en el último mes.8
Con Bloom Energy ocurre algo parecido, aunque con un argumento distinto. Nicholas Amicucci sostiene que su capacidad de ofrecer energía fiable y bajo demanda a un consumo volátil, como el de los centros de datos, la distingue de sus competidores.9 Para NuScale Power (SMR), un artículo de Motley Fool recoge que Rinny Singh, de Bank of America, reiteró en agosto su recomendación de compra con un objetivo de 12 dólares, un 24 % de potencial. El mismo artículo dice que las acciones han caído casi un 40 % este año.10 Hay una pequeña incoherencia que mostramos tal cual: el titular habla de 23,7 % en 11 meses y el texto de en torno a 24 % en 12.10 Además, solo el 22 % de las 18 afirmaciones comprobadas de esa fuente resistió la verificación. Es una muestra pequeña, pero baja, y por eso damos ese dato con mucha cautela.10
El telón de fondo: quien emite las recomendaciones también gana más
Un dato verificado que ayuda a poner en perspectiva a una de las firmas que aparece en esta historia. Goldman Sachs ganó 22,87 dólares por acción en 2023, 40,54 en 2024 y 51,32 en 2025, según sus informes a la SEC.11 En el primer trimestre de 2026 ganó 17,55 dólares por acción, frente a 14,12 en el primer trimestre de 2025.11 No decimos que esto prediga nada sobre Palantir. Lo ponemos porque confirma que el banco que emite recomendaciones también se beneficia de un entorno de mercado activo.
Lo que mostramos con honestidad: las costuras
- Las opiniones de analistas son eso, opiniones. Ninguna garantiza resultados, y el propio Zambonin admite que la valoración de Palantir exige ejecución continua.1
- Nuestras fuentes de noticias aciertan en torno a la mitad de las veces que las comprobamos (57 % de 881 afirmaciones), y la de Motley Fool bastante menos, aunque con muy pocas comprobaciones.1,10
- No tenemos datos verificados sobre ingresos, márgenes ni contratos concretos de Palantir. Lo que sabemos de su negocio viene de recomendaciones y anuncios, no de sus cuentas.
Qué vigilar
Primero, el 3 de noviembre: si las elecciones despejan o complican el panorama del gasto militar, el sector de defensa tendrá un motivo concreto para moverse.7 Segundo, si Palantir recupera su máximo de 212,94 dólares o si la caída de cinco sesiones se alarga.1 Tercero, si las alianzas de octubre, como Regna AI o Customers Bank, se traducen en clientes con nombre y cifras. Hasta que eso ocurra, son anuncios y no ingresos. Y cuarto, para el lector hispano: si alguna empresa o gobierno de España o Latinoamérica aparece como cliente de estos despliegues soberanos, ese será el vínculo local que hoy no podemos demostrar.


